Pasaron los días y las noches, las semanas y los meses, y este espacio seguía sin ningún cambio, esperando que algún suceso en su creador provocara una reacción química en alguna de las 100.000 millones de neuronas que se sublevan en su cabeza y lo hiciera acordarse de el blog que alguna ves creo con único propósito de hacerse conocer en este mundo virtual. Por fortuna no hubo necesidad de forzar un recuerdo, de simular una señal. La insistencia de muchos miembros del foro por saber mas de los que pasaba dentro de el, fue el estimulo que faltaba para regresar.